No tenemos que saber como hacer algo para ser capaces de hacerlo. Aprendimos a caminar, a correr, a jugar a la pelota y a andar en bicicleta sin que nos dieran instrucciones....JW

lunes, 9 de agosto de 2010

La Alegoría del Carruaje II: Camino del Encuentro


Integrados como un todo, mi carruaje, los caballos, el cochero y yo (como me enseñaron a llamarme pasajero), recorrimos con cierto trabajo el primer tramo del camino. A medida que avanzaba cambiaba el entorno: por momentos árido y desolado, por momentos florido y confortante, cambiaban las condiciones climáticas y el grado de dificultad del sendero: a veces suave y llano, otras áspero y empinado, otras resbaladizo y en pendiente, cambiaban, por fin, mis condiciones anímicas: aquí sereno y optimista, antes triste y cansado, mas allá fastidioso y enojado.

Ahora, al final de este tramo, siento que en realidad los únicos cambios importantes eran estos últimos, los internos, como si los de afuera dependieran de éstos o simplemente no existieran.
Detenido por un momento a contemplar las huellas dejadas atrás, me siento satisfecho orgulloso, par bien y para mal, mis triunfos y mis frustraciones me pertenecen.

Sé que una nueva etapa me espera, pero no ignoro que podría dejar que me esperara para siempre sin siquiera sentirme un poco culpable. Nada me obliga a seguir adelante, nada que no sea mi propio deseo de hacerlo.
Miro hacia delante. El sendero me resulta atractivamente invitante. Desde el comienzo veo que el trayecto está lleno de colores infinitos y formas nuevas que despiertan mi curiosidad.

Mi intuición me dice que también debe estar lleno de peligros y dificultades pero eso no me frena, ya sé que cuento con todos mis recursos y que con ellos será suficiente para enfrentar cada peligro y traspasar cada dificultad. Por otro parte, he aprendido definitivamente que soy vulnerable, pero no frágil.

Sumido en un diálogo interno, casi ni me doy cuenta de que he empezado a recorrerlo.

Disfruto mansamente del paisaje... y él, se diría, disfruta de mi paso, a juzgar por su decisión de volverse a cada instante más hermoso.

De pronto, a mi izquierda, por un sendero paralelo al que recorro, percibo una sombra que se mueve por detrás de unos matorrales. Presto atención. Mas adelante, en un claro, veo que es otro carruaje que por su camino avanza en mi misma dirección. Me sobresalta su belleza: la madera oscura, los bronces brillantes, las ruedas majestuosas, la suavidad de sus formas torneadas y armónicas...

Me doy cuenta de que estoy deslumbrado.

Le pido al cochero que acelere la marcha para ponernos a la par. Los caballos corcovean y desatan el trote. Sin que nadie lo indique, ellos solos van acercando el carruaje al borde izquierdo como para acortar distancias.

El carruaje vecino también es tirado por dos caballos y también tiene un cochero llevando las riendas. Sus caballos y los míos acompasan sus trote espontáneamente, como si fueran una sola cuadrilla. Los cocheros parecen haber encontrado un buen momento para descansar porque ambos acaban de acomodarse en el pescante y con la mirada perdida sostienen relajadamente las riendas dejando que el camino nos lleve.

Estoy tan encantado con la situación que solamente un largo rato después descubro que el otro carruaje también lleva un pasajero.

No es que pensara que no lo llevaba, sólo que no lo había visto. Ahora lo descubro y lo miro. Veo que él también me está mirando. Como manera de hacerle saber mi alegría le sonrío y él, desde su ventana, me saluda animadamente con la mano.

Devuelvo el saludo y me animo a susurrarle un tímido “Hola”. Misteriosamente, o quizás no tanto, él escucha y contesta:
- Hola. ¿Vas hacia allá?
- Sí – contesto con una sorprendente (para mi mismo) alegría - ¿Vamos juntos?
- Claro – me dice - , vamos.


Yo respiro profundo y me siento satisfecho.
En todo el camino recorrido no había encontrado nunca a un compañero de ruta.
Me siento feliz sin saber por qué y, lo mas interesante, sin ningún interés especial en saberlo.


Cuando pienso en la palabra encuentro en el sentido en que la cito en todo este libro, la asocio a la idea del descubrimiento, la construcción y la repetitiva revelación de un nosotros que trasciende la estructura del yo. Esta creación del nosotros adiciona un sorprendente valor a la simple suma aritmética del Tú y Yo. Sin encuentro no hay salud. Sin existencia de un Nosotros, nuestra vida está vacía aunque nuestra casa, nuestra baulera y nuestra caja de seguridad estén llenas de costosísimos posesiones.

Y sin embargo, el bombardeo mediático nos incentiva llenar nuestras casas, nuestras bauleras y nuestras cajas de seguridad de estas cosas y nos sugiere que las otras son sentimentales y anticuadas.

Los escépticos intelectuales, ocupantes del lugar del supuesto saber, están siempre dispuestos a ridiculizar y menospreciar a los que seguimos hablando desde el corazón, desde la panza, o desde el alma, a aquellos que hablamos más de emociones que de pensamientos, mas de espiritualidad que de gloria y más de felicidad que de éxito.

(J.Bucay)

domingo, 25 de julio de 2010

La Alegoría del Carruaje I (J. Bucay)


Un día de octubre, una voz familiar en el teléfono me dice: -Salí a la calle que hay un regalo para vos.

Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo, justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy "chic". Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordó y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más.

Entonces miro por la ventana y veo "el paisaje": de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: "¡Qué bárbaro este regalo! "¡Qué bien, qué lindo...!" Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación.

Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo.

Me pregunto: "¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?" Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.
De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome: -¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?
Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados.

-Le faltan los caballos - me dice antes de que llegue a preguntarle.
Por eso veo siempre lo mismo -pienso-, por eso me parece aburrido.
-Cierto - digo yo.
Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro les grito:
-¡¡Eaaaaa!!

El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende.
Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una rajadura en uno de los laterales.

Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos.

Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso.

Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve.
En ese momento veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto. Lo insulto: -¡Qué me hizo!
Me grita:-¡Te falta el cochero!
-¡Ah! - digo yo.
Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.
Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero a dónde ir.

Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta.
Yo... Yo disfruto el viaje.

"Hemos nacido, salido de nuestra casa y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo.
A poco de nacer nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje no serviría para nada si no tuviera caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.

Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llegaban por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de sofrenarlos. Aquí es donde aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente.

El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos.

No permitas que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque... ¿qué harías sin los caballos? ¿Qué sería de vos si fueras solamente cuerpo y cerebro? Si no tuvieras ningún deseo, ¿cómo sería la vida? Sería como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje. Obviamente tampoco podés descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el proyecto. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acabó el viaje..."

Recién cuando puedo incorporar esto, cuando sé que soy mi cuerpo, mi dolor de cabeza y mi sensación de apetito, que soy mis ganas y mis deseos y mis instintos; que soy además mis reflexiones y mi mente pensante y mis experiencias... Recién en ese momento estoy en condiciones de empezar, equipado, este camino, que es el que hoy decido para mí.

lunes, 12 de julio de 2010

Las Perspectivas



¿Que ves en la imagen?
¿Cuantos animales hay en la imagen?

LA GALLINA Y LOS PATITOS (Un Cuento de Bucay)

Había una vez una pata que había puesto cuatro huevos...
Mientras los empollaba, un zorro atacó el nido y la mató.
Por alguna razón no llegó a comerse los huevos antes de huir, pero estos quedaron abandonados en el nido.

Una gallina clueca que pasó por allí, encontró el nido sin cuidados y su instinto la hizo sentarse sobre los huevos para empollarlos.
Poco después nacieron los patitos y, como era lógico, tomaron a la gallina como su madre y caminaron en fila tras ella.

La gallina contenta con su nueva cría, los llevó hasta la granja..Todas las mañanas después del canto del gallo, mamá gallina rascaba el piso y los patos se esforzaban por imitarla.

Cuando los patitos no conseguían arrancar de la tierra un mísero gusano, la mamá sacaba para todos sus polluelos, partía cada lombriz en pedazos y alimentaba a sus hijos en sus propios picos.

Un día, como otros, la gallina salió a pasear con su nidada por los alrededores de la granja. Sus pollitos, disciplinadamente, la seguían en fila.

Pero de pronto, al llegar al lago, los patitos de un salto se zambulleron con naturalidad en la laguna, mientras la gallina cacareaba desesperada pidiéndoles que salieran del agua.

Los patitos nadaban alegres chapoteando y su mamá saltaba y lloraba temiendo que se ahogaran.

El gallo apareció por los gritos de la madre y se percató de la situación.

—No se puede confiar en los jóvenes –fue su sentencia— son unos imprudentes.
Uno de los patitos que escuchó al gallo, se acercó a la orilla y les dijo:
—No nos culpen a nosotros por sus propias limitaciones.
—No pienses, Demián, que la gallina estaba equivocada.
No juzgues tampoco al gallo.
No creas a los patos prepotentes y desafiantes.
Ninguno de estos personajes está equivocado, lo que sucede es que ven la realidad desde miradores distintos.

El único error, casi siempre, es creer que el mirado en que estoy, es el único desde el cual se divisa la verdad.

El sordo siempre cree que los que danzan están locos.

sábado, 3 de julio de 2010

El Poder de la Mirada


¿Ha conversado con alguien, mirándolo tan profundamente a sus ojos, que en algún momento la figura se diluye y el fondo aparece en una perspectiva panorámica?

Mirar al fondo, un trance hacia las verdades internas, aquellas que el conciente no maneja; las sabias partes donde Sócrates y la mayéutica logran entrar, con el arte de preguntar…

Trance profundo, un respirar acompasado, cuando tu inhalas, yo exhalo y cuando tu exhalas yo inhalo, te acompaño en un baile mágico, sistémico, dos inconcientes conectados en perfecta unión…..respirando aquí, reflexionando allá…..

Preguntas poderosas, aquellas que hacen que la mirada se fije en un punto y la mente vaya a alguna parte, mientras lo único que se escucha es el maravilloso sonido del silencio….

Hace unos días, durante una sesión me pregunté, ¿Qué pasaría si congelara la escena, e invitará a mi cliente a mirarla desde fuera y pudiera ver lo que estaba sucediendo? Un ejecutivo orientado a resultados, inmerso en un trance profundo, buscando respuestas a mis preguntas…..Me pregunté que hubiese pasado si antes le hubiera contado lo que iba a suceder….posiblemente hubiese levantado barreras invisibles, mentales, que le hubiesen impedido ingresar a aquellas partes a las que su mente llegó para descubrir aquello que descubrió y no hubiese existido la conversación honesta y transparente, desde la cual surgieron respuestas poderosas; un mundo donde al no tener control sobre sus pensamientos, le aparecen mágicamente el mundo de sus significados…si hubiese dejado de mirar esos ojos, un ser humano no habría hecho conexión con aquello que hace la diferencia entre hacer y ser…

El trance es un estado natural de la mente y usar su potencial es una invitación a conocer lo que realmente sucede dentro de cada uno….. Bienvenidos al modelo Milton y la Hipnosis Conversacional…., bienvenidos al poder de la mirada….

miércoles, 23 de junio de 2010

Disfruten el Trance, "El Camino del Tantra"




Ama, respira, vive.
Observa cada amanecer de manera diferente.
Genera paz y entusiasmo. Sonríe. No niegues ni prohibas nada.
Sé natural, no especules. Vive sin el reloj en la mente.
No seas posesivo. Sé feliz sin depender. Aprecia un cuadro, píntate uno.
Cambia el peinado. Sé un jardinero. Sueña y realiza. Busca tu destino.
Seduce. Confía. Brilla con luz propia.
No te identifiques, eres solo un pasajero.
Reza. Guarda los secretos. Vuélvete niño. Cultiva el espíritu.
Cuida tu cuerpo. Conoce tus deseos.
Goza. Siente la lluvia. Canta tu tema preferido. Vuélvete creativo.
Estáte atento, sé receptivo. Deja que la luna llena te hechice.
Cambia de rumbo. No critiques, ni condenes. Danza de forma erótica.
Siente el fuego. Confía en ti mismo. No te enfermes, purifícate.
Imagina de manera positiva.
Mata la rutina. Libérate. No controles, fluye. Usa la magia.
Vive sin miedos. No pongas trabas: sé simple.
¿Sábes quién eres?
Busca el éxtasis. No te apegues. Emociónate. No te preocupes.
Usa el tacto. Perfúmate. Sé flexible. Vence lo triste.
No dividas. Sorprende. Vive el presente. Eleva tu energía.
¡Despiértate!
Usa la conciencia, no la moral. No creas en la tradición, busca la causa.
Adáptate a los cambios. Salta fuera de la masa. No busques la seguridad.
Disfruta tu trabajo. Revuélcate en el pasto. Siente el silencio.
Brinda un servicio. Enamórate. Celebra. Supera las pruebas.
Confía en Dios.
No hagas daño. No reprimas lo que sientes. Mira a los ojos.
Respeta tu divinidad interior.
Relájate y haz meditación. Vence la pereza. Sigue tu vocación.
Amígate con tu soledad. Observa el cielo. Practica yoga.
Conéctate. No te dejes desacreditar, mantén tu postura.
Exprésate. No guardes rencor. Sé agradecido. Ama a alguien.
Abre la mente. No hables mal de los demás. Sé honesto y divertido.
Concéntrate en dar: así todos recibimos. Ordena tus cosas.
Cierra los ojos, busca lo místico.
Goza tus orgasmos con el Tantra y el Kamasutra.
Expándete. Comete errores: nunca dos veces el mismo. Llora.
No estudies, aprende. Interpreta los sueños. Usa el poder.
No marques el camino.
Confía en la intuición. Llama a tu ángel. Toma la energía del sol.
Estírate, pega el salto. No acumules cosas innecesarias. Ten una cita.
Escribe un poema. Respira profundo.
Haz un regalo. No cargues el pasado. Sé práctico.
Duerme 8 horas. Trabaja 8 horas. Goza 8 horas.
Dile no a los extremos. Confía en el plan. Busca la evolución.
No te dejes dominar. No generes demasiada expectativa. No te destaques.
Cocina tu alimento. Toma un masaje. Vive en secreto. Entra en un bosque.
No des todo por sentado. Descubre los mitos. Interpreta los símbolos.
Escribe una carta. Cultiva la telepatía. Ama a los animales. Prende una vela.
Piensa con abundancia. Destierra la envidia. Siente el misterio.
Observa al universo, no tiene un tope.
No sufras por cosas que no existen. Usa tu libertad. No rindas cuentas.
Usa la alquimia. Pide descuento. Sube una montaña. Abraza un árbol.
Sé espiritual y material. No te apures. No te demores. Sigue tu ritmo.
Entiende bien algunas cosas. No hables demasiado.
No mires demasiados noticieros.
Vuélvete sabio. Mira para adentro. No eches culpas.
Realiza un viaje. Juega la vida.
Vuélvete artista.
Suéltate.
Siente tu alma: Ilumínate...

Del libro “Lecciones de Sexo Tántrico”

sábado, 12 de junio de 2010

Revista ICIMAG Numero 8


Esta en Linea la Revista.

http://www.icimag.cl/numero_8/index.html

Vienen los articulos:

Coaching para el Cuerpo y el Espiritu
Cumbre del Coaching en Santiago
Como desarrollar la empleabilidad en el siglo XXI (mi articulo de las brechas generacionales)
Uso y Abuso del Coaching
Terremoto y Maremoto, ¿que cimientos se nos quebraron?
Sueños y Transtorno de Estres Post Traumatico

lunes, 7 de junio de 2010

Gerentes Coaches




Entre el 3 y el 6 de Junio se desarrolló el curso "Técnicas de Coaching Aplicadas a la Gestión Gerencial” entrenamiento realizado por Wolfgang Hoffman, Trainer de la ICC (International Coaching Community.

El curso esta orientado a entregar a gerentes, directivos y líderes de empresas, herramientas basadas en el modelo del coaching integral, las cuales, permiten potenciar la productividad, el aprendizaje organizacional, el compromiso y el liderazgo. Desarrolla las tres habilidades básicas del coaching que son, Escucha Activa, Formulación de Preguntas y Observación. El modelo enseñado esta constituido por los 5 pasos tradicionales del modelo del coaching: Rapport, Definición de problema, Exploración, Facilitación de soluciones y Plan de acción. Este modelo se aplica tanto en la resolución de problemas comunes y potenciales, como en las situaciones de crisis y problemas no esperados. Básicamente el modelo, permite que los gerentes puedan trasladar a sus colaboradores desde un área de “no comportamientos”, donde las definiciones de problemáticas son de difícil resolución y especificación, hacia a un área de “Comportamientos y Resultados” donde cada persona puede identificar claramente que tipo de comportamientos debe ajustar para lograr sus objetivos en un contexto de aprendizaje y efectividad.

El curso deja clara la diferencia entre un Coach y un Gerente con habilidades de coaching. La función central del Gerente es el logro de resultados y desde esa perspectiva su rol principal es facilitar que sus equipos sean "productivos", es decir, hacer más y mejor o dicho de otra forma funcionar al maximo de su potencial para lograr resultados, pero no es su rol central el desarrollo de las personas, función que si realiza un Coach Ejecutivo Profesional.

En consecuencia, el coaching aplicado por Gerentes, debe apoyar su función principal de “logro de resultados”, y no implica que el gerente deba hacerse cargo de las necesidades sicoemocionales de su equipo.

Para entrenar efectivamente, un gerente-coach va más allá de lo que tradicionalmente hacen al dar indicaciones de "como el hace las cosas" y "como espera que sean hechas", debe traspasar los "criterios" que esta aplicando en las distintas situaciones y etapas del proceso para ir abordando y resolviendo los temas, de manera de generar un aprendizaje real en sus colaboradores. Esta forma de liderar, debe ir de acuerdo al nivel de experiencia de cada uno de los integrantes de su equipo. El gerente debe saber a quien le da instrucciones y controla, a quien entrena y supervisa, a quien delega y confia, pero por sobre todo en cada momento, debe especificar claramente, que criterios esta utilizando detrás de sus estrategias y acciones. Este conocimiento es lo que asegura que sus colaboradores aprendan a aprender, en base a criterios de decisión y puedan aplicar esta misma lógica en otras situaciones que puedan manejar en forma autónoma, asi entrena un gerente a "Colaboradores Empoderados".

Muchos agradecimientos a Wolfgang por su generosidad de compartir tantos conocimientos con el grupo y saludos a los compañeros, en particular a quienes se fueron con la tarea de iniciar una nueva etapa en sus estilos de liderazgo, estoy segura que lo harán tan bien como aprendieron en sala.