No tenemos que saber como hacer algo para ser capaces de hacerlo. Aprendimos a caminar, a correr, a jugar a la pelota y a andar en bicicleta sin que nos dieran instrucciones....JW

lunes, 23 de enero de 2012

Mascara y Sombra: El poder oculto de la naturaleza humana


Estaba conversando tranquilamente con un compañero cuando de pronto emerge de mi boca la siguiente frase, “parece que tu lo haces todo perfecto verdad, quien como tu”, él desconcertado me mira sin entender a que me refiero y yo me quedo callada reflexionando que quise decir porque tampoco lo entiendo.

La conversación hasta ese punto se refería a como el había enfrentado un conflicto que lo tenía muy agobiado y lo bien que se sentía de haber podido resolverlo. Lo que sucedió posiblemente, es que esta narración, activó una parte de mis aspectos sombríos, donde mi propia incapacidad de hacer frente a mis conflictos personales, emergió en esta frase irónica como una forma de agredir a quien me muestra mis propias incapacidades, no quiero agredirlo, pero lo hago, antes de tener tiempo a pensar lo que estoy a punto de decir, el comentario surge en forma involuntaria desde mi interior y sólo me doy cuenta después que he dicho la frase. Me siento fatal y me enfrento con resultados de mi conducta que jamás deseé generar conscientemente y para evitar ser cuestionada le resto importancia y sigo la conversación asumiendo que he dicho algo para amenizarla, pero sintiéndome internamente muy incomoda.

Normalmente mostramos al mundo exterior nuestra mascara social que es aquella careta que nos ponemos día a día para salir a interactuar con otros, y que la hacemos lucir de la mejor forma posible para evitar ser rechazados; no obstante, nos distancia de nuestro núcleo vital o de la esencia verdadera de nuestra personalidad, por lo tanto, para compensar y permitir que la totalidad síquica de la persona se produzca, en contraposición a esta máscara, se encuentra la sombra que representa aquella parte de nosotros mismos que no queremos mostrar y muchas veces no aceptamos ni conocemos y tiene el poder de emerger automáticamente en forma involuntaria y tomar posesión de esta máscara, haciendo que las personas se comporten de formas a veces muy irracionales e inadecuadas de acuerdo a lo esperado socialmente.

Poder descubrir y conectar la sombra personal, tiene la finalidad de facilitar la relación con el inconsciente para reconocer nuestra verdadera naturaleza y entendiendo los aspectos sombríos, poder compensar a nivel consciente nuestras actitudes reflejadas en la forma como nos comportamos con los demás en la interacción social. Por otra parte, nos permite construir relaciones más sanas en las cuales podamos darnos cuenta cuando estamos proyectando en otros nuestras propias características negativas reprimidas y nos generan molestia cuando las vemos proyectadas fuera de nosotros o cuando estamos hiperidealizando a alguien mediante la proyección de aspectos positivos que están ocultos en nuestro mundo sombrío y que nos hacen muchas veces, aceptar relaciones abusivas y desgastantes, al creer que el otro tiene características que deseamos poner en la persona pero que surgen desde nuestra propia naturaleza. Poder ver a las personas y a nosotros mismos como realmente somos, permite establecer relaciones más libres que no se basan en falsas expectativas.

Cuando logramos establecer una relación más consciente con nuestra sombra, deja de ser como aquel personaje siniestro que a veces surge y que nos aterra, ya que en la medida que conozcamos y aceptemos más esa parte de uno mismo capaz de hacer cosas que nos interfieren, podremos vivir con mejor manejo y equilibrio, saber que es lo que potencialmente puede emerger nos da poder para manejarlo y nos tranquiliza. Como decía Jung “la sombra sólo resulta peligrosa cuando no le prestamos la debida atención”.

Los beneficios más evidentes de trabajar y reconocer los aspectos sombríos son:

1. Mejorar nuestra comprensión sobre nosotros mismos para poder aceptarnos de forma mas completa e integral.
2. Aceptar y librarnos de la tensión negativa que surge cuando emergen sentimientos y actitudes negativas, acogiendo esta parte de nosotros como una parte que debe ser cuidada, no reprimida ni enjuiciada.
3. Canalizar la expresión de las emociones negativas que emerjan en el día a día, identificando cada vez más el punto a partir del cual se gatillan, pudiendo manejar los estados internos y las reacciones externas hacia conductas mas ecológicas.
4. Aceptar nuestros sentimientos y emociones negativos.
5. Sanar heridas internas provocadas por nuestra naturaleza sombría, perdonándonos y estableciendo una comunicación más amable con nosotros mismos y los otros.
6. Desarrollar el poder creativo del lenguaje simbólico para usar las fuentes de entrada al mundo inconsciente que permite reconocer más fácilmente nuestra esencia y a partir de este conocimiento, hacernos cargos de mantener los aspectos sombríos en los espacios que deban estar de acuerdo a las situaciones que nos vaya tocando vivir.

Cuando logramos aceptar con humildad que nuestros aspectos negativos y aquello que no nos gusta de nosotros mismos, son parte esencial y necesaria para poder vivir en armonía, asumimos con serenidad nuestra naturaleza verdadera y vivimos en equilibrio. Dejamos de batallar con nuestra esencia. “Descubrir la sombra nos permite estar en el lugar correcto del modo correcto”.Tom Robbin

El proceso de ingresar al mundo de su sombra es por veces doloroso, porque posiblemente se encuentre con aspectos que le desagradan profundamente de las personas y los rechaza, la envidia, el egoísmo, el ansia de poder, la necesidad de controlar y dominar, la ira, la agresividad, la ironía, la descalificación, la manipulación, la intolerancia, la falta de carácter, la impulsividad, la pasividad, los deseos y fantasías, son algunas de las muchas características que pueden aparecerse, pero el trabajo con la sombra, le permitirá descubrir que todos estos aspectos sombríos tienen también una función positiva, que aplicada en forma adecuada puede ayudarle muchas veces en diversas situaciones de la vida, convirtiendo sus aspectos negativos en fuentes de energía para provocarlo a movilizarse.

Mi invitación es a tener el coraje de internarse en su interior, reconocer su sombra y trabajar con ella para lograr el equilibrio que estoy segura muchas veces le hace falta en su vida. ¿Qué teme encontrar en su interior que le impide empezar a trabajar con usted mismo?

" Todo lo que reprimimos nos debilita hasta el momento en que descubrimos que también constituía una parte de nosotros mismos." ROBERT FROST

lunes, 9 de enero de 2012

La Tensión de Opuestos en el camino de la Persona hacia su Totalidad


Pasamos los primeros veinte años de nuestra vida decidiendo qué partes de nosotros mismos debemos meter en el saco y ocupamos el resto tratando de vaciarlo....ROBERT BLY


El Taller esta dirigido a personas que tengan la inquietud de lograr un encuentro con la naturaleza sombría de su personalidad, para avanzar hacia la integración de su adaptación al medio social y el equilibrio interno. El objetivo es que cada persona aprenda como internarse en su inconsciente personal, para reconocer sus aspectos sombríos y mediante este conocimiento, tome consciencia de los contenidos de su sombra, determine el origen de los comportamientos no funcionales y sus posibilidades de cambio. El Taller considera:

๏ Conocer la estructura de la Psique y la importancia de la sombra.
๏ ¿Qué es la Sombra Personal?
๏ ¿Donde surge la sombra y como se desarrolla?
๏ ¿Cuál es la función de la Sombra y para que sirve?
๏ ¿Cómo se puede observar la sombra en el día a día?
๏ ¿Cómo aparece en los sueños la sombra y cual es la función es esta aparición?
๏ ¿Cómo trabajar con la sombra en su reconocimiento, aceptación e integración?

Duración: 16 horas. Fecha: 18 y 19 de Febrero de 9:30 a 17:30 horas; 17 y 18 de marzo. Julia Bernstein 518, La Reina. Informaciones: Claudia Jaramillo Tel Cel 56-2-(9) 825.66.90 Email: claudia.jaramillo@antaram.cl

Taller desarrollado por:

Claudia Jaramillo T, Coach Corporativo Integral, certificado por la International Coaching Community (ICC). Diploma en Sicología Jungiana en la Universidad Católica de Chile. Curso “Trabajo con sueños en psicoterapia”, en la Universidad de Chile. Diplomada en Hipnosis Eriksoniana en Inpact y Master Practitioner en PNL en la SCPNL.

lunes, 26 de diciembre de 2011

TRASCENDIENDO LAS POLARIDADES: “SENTIR Y PENSAR”


Comience este 2012 totalmente renovado y llevando las riendas de su vida.

El taller está dirigido a personas que tengan la inquietud de integrar su sentir con su pensar y su imagen personal, logrando el bienestar y equilibrio interno, mediante el autoconocimiento de la estructura psíquica, a partir de donde surge tanto el equilibrio interno y las motivaciones humanas, como las tensiones y conflictos. El objetivo es que cada persona entienda el ciclo de la vida en que está y aprenda a usar la información del inconsciente para determinar los cambios que le permitirían mejorar la calidad de sus relaciones y de su vida actual. El Taller considera:

- Conocer los fundamentos del Coaching Integral, la Sicología Jungiana y la estructura de la Psique.
- Identificación con la máscara que representa su imagen personal, su cuerpo y su estilo de personalidad.
- Identificar su tipo sicológico para establecer nuevas estrategias comunicacionales.
- Identificar las etapas de la vida, el proceso de individuación y el impacto de la crisis de la mitad de la vida.
- Utilizar el Potencial del Inconsciente a partir de:
- Conocer el poder creativo y reflexivo del ciclo menstrual femenino.
- Develar los mitos de la sexualidad en la edad mediana.
- Conocer y contactar su lado sombrío.
- Desarrollar actitud onírica para utilizar la información de sus sueños.
Taller desarrollado por:

Claudia Jaramillo T, Coach Corporativo Integral, certificado por la International Coaching Community (ICC). Diploma en Sicología Jungiana en la Universidad Católica de Chile. Curso “Trabajo con sueños en psicoterapia”, en la Universidad de Chile. Diplomada en Hipnosis Eriksoniana en Inpact y Master Practitioner en PNL en la SCPNL.

Fecha: 14 y 15 de enero de 9:00 a 19:30 horas.; 11 y 12 de Febrero y 24 y 25 de Marzo.
Lugar: Julia Bernstein 518, La Reina.
Informaciones: Claudia Jaramillo Tel Cel 56-2-(9) 825.66.90
Email: claudia.jaramillo@antaram.cl

sábado, 12 de noviembre de 2011

El Espíritu Emprendedor: Nada Puede Detenerte


Nada puede detenerte
por que eres un ser unico e irrepetible
por que gozas de una inteligencia y sabiduria ilimitadas
por que tu creatividad es explosiva
por que sabes quien eres
por que todo gira a tu favor
por que las llaves que todo lo abren se llaman diciplinca y pasion
por que crees en ti
por que deseas ser feliz
por que la realidad nace en tu mente
por que quieres crecer
por que pasaste de la intencion, a la accion
por que eres mas fuerte que tus miedos
por que llego la hora de actuar
por que este es el mejor momento para volver a empezar
por que eres un atrevido
por que la grandeza nacio contigo
por que pretendes imprimir tu propio sello
por que es divertido
por que el brillo de tus ojos tambien lo esta gritando
por que tus manos son fuertes
por que tu fe te abraza todos los dias
por que lo imposible no existe solo cuesta un poco mas de trabajo
por que haces la diferencia
por que ambicionas cambiar las cosas
por que cada dia construyes tu propia historia
por que no mereces menos
por que tu fuerza de voluntad crece extraordinariamente
por que tienes muchas ganas
por que puedes verlo realizado, y los demas no
por que te hace sentir bien
por que tienes una actitud poderosa
por que eres libre
por que no te permites bajar la guardia
por que es tu responsabilidad
por que mientras el mundo duerme, tu sigues creando
por que estas inspitado
por que echaste de tu vida, la indecicion
por que tu sangre esta caliente
Nada puede detenerte...

Mariano Osorio

martes, 1 de noviembre de 2011

Estilos conductuales: ¿Sabe cuál es el estilo de sus dirigidos y cuál es la forma más efectiva de comunicarse con ellos?


¿Cuántas veces ha escuchado discusiones entre los integrantes de su equipo, y cuando pone atención en el fondo de la conversación, tiene la sensación que están diciendo lo mismo, pero cada persona está enfocada a defender su perspectiva y pareciera –de esta forma- que lo que están discutiendo es distinto y tienden a defender sus propias ideas y a atacar las del interlocutor?...

Pareciera que no nos gusta que nos discutan, menos cuando creemos tener la razón. El punto es, ¿qué pasa si yo le dijera que ambos tienen la razón y lo que usted debe hacer, es mostrarles que están hablando de lo mismo, sólo que poniendo los énfasis en distintos aspectos?

Lo que ha sucedido posiblemente, es que están conversando personas que tienen estilos conductuales distintos y esto genera dificultades a la hora de entenderse y llegar a acuerdos. Estas actitudes surgen del temperamento de la gente, que es el rasgo descriptivo del estilo de actuar, es hereditario y que constituye un componente estable de nuestra personalidad, por lo tanto, nos distingue de los demás como únicos e irreemplazables.

Los estilos conductuales es la forma como nos comportamos los seres humanos y éstas se generan a partir de ciertas tendencias preferentes, de acuerdo a nuestra dominancia cerebral y desarrollo de nuestra estructura psíquica a lo largo de la vida. En la medida que tenemos mayor autoconocimiento de este estilo, podemos ser más efectivos, incidiendo directamente en la calidad de nuestras relaciones interpersonales. Asimismo, cuanto más claro tengamos el estilo de los otros en cualquier contexto en que debamos coincidir con grupos humanos, más fluida y efectiva será nuestra comunicación, dado que podremos emplear técnicas para poder hablarles en su propio idioma, evitando las resistencias naturales que surgen cuando la gente escucha cosas que no logra comprender.

En el contexto organizacional, la identificación de estilos es uno de los aspectos claves de los equipos efectivos, ya que a partir de este conocimiento, surgen las confianzas requeridas para que las personas sepan cómo lograr acuerdos en forma rápida, sin perder energías en relaciones desgastantes. Identificar los estilos, le permite al equipo, desarrollar un lenguaje común que facilite la identificación de las preferencias y estilos de los integrantes del grupo, para poder asumir los roles de acuerdo a estas tendencias naturales y lograr perspectivas más completas e integrales al instante de resolver conflictos, generar y decidir alternativas. Finalmente, les posibilita generar estrategias para comunicarse en forma efectiva entre estilos.

Para conocer el estilo personal y del resto del equipo, existen test que determinan la tipología de personalidad y, en base a ésta, se establecen las tendencias preferentes que utilizan las personas y que determinan sus comportamientos y conductas. Los test son contextuales, por lo tanto, altamente dependientes del entorno donde la gente se desenvuelve y del rol que desempeña. Es importante saber que esta clase de test, describe preferencias, y no destrezas o habilidades, y todas las preferencias son igualmente importantes, por lo tanto, no existen estilos mejores que otros, sino que más bien, hay diversas estrategias para comunicarse mejor entre estilos, particularmente aquellos que son opuestos.

Uno de los test de mayor confiabilidad y validez aplicado en la actualidad, es el MBTI (Myger Briggs Test Indicator). El instrumento fue creado por Katherine Briggs e Isabel Myers, quienes se basaron en la teoría de los Tipos Sicológicos de Carl Jung, psiquiatra suizo y psicoanalista, que estudió durante muchos años el comportamiento humano.

Esta teoría plantea que las personas utilizamos ciertas funciones de conciencia para interactuar en el mundo externo. Estas funciones se relacionan, por una parte, con la forma cómo recogemos información, y las maneras de llegar a conclusiones y, por otra parte, identifican cómo usamos la energía y cómo nos relacionamos con el mundo exterior.

Desde la perspectiva de cómo almacenamos la información, podemos ser Sensoriales (S), es decir, usar los cinco sentidos, poniendo atención en las cosas concretas y las características de los objetos y personas o ser Intuitivos (N), empleando el sexto sentido, centrándose más en el uso de la intuición, las asociaciones y el pensamiento más abstracto y metafórico. Desde la perspectiva de cómo llegamos a conclusiones, algunas personas son de Pensamiento (T) y evalúan en base a hechos específicos, usando la lógica y la razón; y otras son de Sentimiento (F) y ponen la atención a las respuestas emocionales, aplican una evaluación valórica y se centran en las personas. Desde la perspectiva de cómo usamos la energía, existen personas Extrovertidas (E), que tienen la energía puesta fuera de sí mismos y requieren de mayor interacción con el medio externo y personas Introvertidas (I), que tienen la energía puesta dentro de sí mismas y son más reflexivas, requiriendo de menos interacción con el medio externo. Finalmente, desde la perspectiva de cómo nos relacionamos con el mundo exterior, hay personas que tienden a ser más Juiciosas (J), que viven la vida de manera planificada, ordenada y estructurada y personas Perceptivas (P), que viven la vida de forma flexible y van paso a paso.

Todas estas funciones están presentes en cada ser humano, pero no se desarrollan en la misma proporción. Existe una Función Superior que es la que predomina en forma natural y que está más desarrollada; otra secundaria, de la cual tenemos conciencia y utilizamos cuando necesitamos apoyar a la primera. Una tercera, muy poco desarrollada y poco consciente para nosotros y una Inferior, la cual prácticamente no está desarrollada y normalmente es tan inconsciente que podríamos creer que no es parte de nosotros.

Lo anterior, explica el porqué las personas pueden comportarse de distintas formas frente a los mismos estímulos, ya que cada cual utilizará su función principal y ésta, muchas veces, es opuesta a nuestros interlocutores, por lo tanto, cada cual se comunicará desde su perspectiva preferente. Por ejemplo, imagine una jefatura sensorial y un colaborador intuitivo; el jefe le solicita algo y explica excesivamente, dando muchos detalles, que el colaborador interpreta en sus diálogos internos como un “jefe latero” que repite, reitera un montón de veces lo mismo y –seguramente- pensará que no entiendo a la primera, y lo que sucede es que un sensorial requiere mucho detalle para comprender y cree que todo el mundo funciona igual, pero un intuitivo, tiene la capacidad de asociar ideas y comprender con mucho menos información. Imagine ahora la situación al revés, si un jefe es Intuitivo le explica algo a un colaborador sensorial, va a traspasarle ideas generales, explicará con asociaciones del tipo, “mira esto es más o menos lo mismo que hicimos esa vez que...” y con eso, él creerá que la persona entendió claramente lo que le está solicitando. Por su parte, el colaborador sensorial, tratará de entender, pero como no funciona desde la asociación, quedará con la sensación que su jefe es “tan poco claro y específico”, y nunca explica en concreto qué es lo que realmente necesita y presupone, además, que quizás ni siquiera lo tenga muy claro. En esta última situación, aparte se genera un conflicto subterráneo de creer que el jefe podría no ser muy competente, porque no sabe explicarse bien.

Otro ejemplo para dimensionar el impacto de estos estilos, es confrontar a un estilo Pensamiento con uno de Sentimiento. Suponga que usted es un líder estilo Pensamiento y viene un colaborador de Sentimiento a explicarle una situación con un cliente, que requiere de su apoyo. La persona inicia una conversación donde le cuenta lo que el cliente le dijo, lo que ella o él sintió con lo que escuchó, lo mucho que se molestó porque sintió que no era justo, etc., etc…a esa altura usted no habrá entendido nada y la pregunta que surgirá con un poco de ansiedad es: “Dime por favor, ¿cuál es el tema, de qué estamos hablando?, ¿cuál es exactamente el conflicto? Su colaborador -acto seguido- lo mirará con cara de ´”no puedes ser tan insensible, cómo no entiendes”. Y usted lo volverá a mirar con cara de ¿y? Es el típico caso en que un estilo pensamiento para poder resolver y apoyar, necesita los hechos concretos que están en juego y que alguien le diga lo mal que se sintieron, ellos no definen el problema, ya que su forma de evaluar es en base a hechos no a sentimientos de los que participaron en los hechos.

Imagine ahora, que usted es una persona introvertida y un compañero extrovertido le pide una opinión sobre algo. Usted escuchará y con dificultad entenderá, porque oirá muchos datos simultáneos dichos en forma muy rápida, acelerada y en cuanto termine de exponer estos datos, escuchará un y entonces, ¿qué crees? Y esa persona esperará que usted rápidamente le dé una opinión. Esto no va a suceder, porque usted como introvertido, estará recién tratando de ordenar la información para comprenderla, después la reflexionará y –finalmente- irá evaluando y correlacionando para poder tener una opinión. Esto requiere tiempo y, a esas alturas, su interlocutor estará desesperado tratando de entender por qué se demora tanto en dar una opinión, y sus preguntas serán: Y, ¿qué crees?, ¿por qué no opinas?... Y usted internamente pensará, por qué no se calla un rato, cómo quiere que piense, si no para de hablar...

Finalmente, imagine que usted es una persona Juiciosa, súper organizada, planificada y programa todo con anticipación porque no le gustan las sorpresas de última hora, “necesita tener todo bajo control”, y su pareja es Perceptiva, que pareciera no tener mucho sentido de urgencia, más bien relajada y que va paso a paso avanzando en la medida que se dan las cosas. Usted le ha pedido que organice sus vacaciones y cuando le pregunta cómo va, ella le dice: ¿cómo voy con qué?, cuando logre conectar el tema, le dirá: aun no lo veo, pero tranquilo(a), todavía hay tiempo y todo saldrá bien. Usted escucha esas palabras y siente que el mundo se detiene, no puede creer cómo puede ser tan irresponsable, y cómo puede importarle tan poco y se molesta. Lo que usted posiblemente no ha considerado, es que los perceptivos no necesitan programar las cosas, resuelven los temas en la medida que surgen y funcionan bajo presión, por lo que en el último momento consiguen coordinar todo lo que a usted posiblemente le tomaría mucho tiempo. Por otra parte, si quiere tener un itinerario exacto de sus vacaciones, no le pida a un Perceptivo que se haga cargo, porque es el tipo que el día antes estará buscando su pasaporte y se enterará que lo tiene vencido. Tome sus precauciones y evite los riesgos.

¿Cuántas veces se ha visto enfrentado a situaciones como éstas, sin tener idea que su origen está basado en los diferentes estilos conductuales?
Conocer el estilo de las personas con las que se relaciona, es clave para poder establecer estrategias comunicacionales adecuadas, y minimizar los conflictos potenciales, por lo tanto, todo equipo que quiera ser efectivo, debe contar con esta información. Asimismo, es importante que los integrantes de los equipos, tengan claro que estilos similares si bien son socialmente más atractivos, y se llevan mucho mejor, no siempre son un buen complemento, ya que tienden a ver lo mismo, en tanto que los estilos opuestos, son absolutamente complementarios y si bien son relaciones más complejas, tienden a ser muy efectivos porque logran construir una visión mucho más completa de las situaciones.

En definitiva, el test MBTI y su tipología de personalidad le permiten:
• Entenderse a usted misma(o) y sus conductas.
• Valorar a otros para hacer uso constructivo de las diferencias, aproximándose a los problemas desde distintas perspectivas.
• Comunicarse más efectivamente con jefaturas, compañeros y colaboradores.
• Comprensión de los aportes de cada persona y su estilo al equipo, aprender a trabajar con los estilos opuestos y lograr un balance del equipo.

No conocer los estilos de sus dirigidos es como tratar de guiar un barco sin brújula. Las interacciones humanas cada día son más determinantes en la consecución de resultados; ya no se requiere colaboradores que estén haciendo cosas, sino que consigan resultados y, para esto, es necesario un cambio profundo en la forma de dirigir personas basadas en la gestión de talentos naturales. Una mayor complejidad implica liderar a las nuevas generaciones, quienes se enfocan en lo que les resulta más natural hacer y desechan aquello que requiere mucho esfuerzo en forma intuitiva, estas generaciones vienen alineadas con sus propias capacidades y talentos naturales, apoyadas además por la tecnología, por lo tanto, si usted no consigue comunicarse con sus dirigidos en sus propios estilos, será muy difícil poner en movimiento a sus equipos para lograr que las cosas sucedan, que es lo que se espera de usted.

¿Tiene claro el estilo de su equipo?, ¿el suyo? ¿Cree que si tuviera esta información podría lograr mejores resultados por parte de su equipo? ¿Tiene claro cuántos de los conflictos que hoy tiene, están siendo influenciados por diferencias de estilos? ¿Qué hará para obtener esta información de su equipo?...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Enfermos de la Voluntad: ¿Qué nos impide avanzar hacia las metas?


Hace algunos días durante una actividad, escuché al integrante de un equipo, expresar muy molesto lo siguiente: “este señor esta enfermo de la voluntad, no logra adaptarse a los nuevos procesos, dice que la organización lo tiene desmotivado y no cumple ni con el mínimo requerido, alguien debería hacer algo, como es posible que la improductividad no tenga consecuencias”.

Inicialmente no comprendí a que se refería con la expresión “Enfermo de la Voluntad”, poco después, fui capaz de dimensionar el mensaje implícito en la expresión, y realmente me pareció muy poderoso como una buena metáfora para definir el estado en el cual puede entrar una persona, cuando no percibe el sentido de lo que hace y no es capaz de conectarse con las ganancias y motivaciones personales. El resultado es vivir o “sobrevivir” en una zona cómoda, a partir de la cual, movilizar a las personas se convierte en una tarea titánica para padres, lideres, jefaturas, etc. Sólo la voluntad del cambio, permite mantenerse en constante adaptación y algunas personas por diversas razones, pierden esta voluntad que es el motor de la motivación.

Etimológicamente, la palabra voluntad proviene del latín “voluntas”, que tiene como significado: “QUERER”. La voluntad es la capacidad de los seres humanos que les mueve a hacer cosas de manera intencionada, es la facultad que les permite gobernar sus actos, decidir con libertad y optar por un tipo de conducta determinado. La voluntad es el poder de elección con ayuda de la conciencia.

La base de toda libertad es usar la capacidad de elegir, asumiendo la responsabilidad por los actos realizados y sus consecuencias positivas o negativas. En la medida que seamos conscientes de estas elecciones y seamos capaces de cumplirnos a nosotros mismos, en esa misma medida seremos capaces de cumplirle a los demás, no se puede dar lo que no se tiene para si mismo, como no se puede llegar mas allá de donde hemos llegado, por lo tanto, asumir la responsabilidad de generar las propias motivaciones individuales, es una tarea personal e interna que surge mas fácilmente, en aquellas personas que han entrenado la voluntad y la utilizan como una manifestación de la fuerza interna que permite lograr lo que queremos y perseverar en los anhelos.

Cuando pienso en como interviene esta voluntad en los contextos organizacionales, tiendo a ver que la mayoría de las fuentes de improductividad tienen en su base, la falta de voluntad de las personas, que justifican esta ausencia con fallas de la organización, jefaturas “cero aporte”, compañeros que no entienden nada y no cumplen sus compromisos, falta de claridad de objetivos, etc. Paradojalmente, lo que muchas veces escuchamos en las sesiones de coaching, son grandes intensiones y buenos intentos por lograr metas, pero que muchas veces no provienen de una motivación personal, por lo tanto, estos “intentos” se traspasan a un plan de acciones y buenas intensiones que nunca llega a ejecutarse, responden mas bien, a lo que creen que la organización espera de ellos. Y cuando, uno pregunta, que pasó que no hiciste lo que dijiste que harías, las respuestas son del tipo, no he tenido tiempo, creo que ya no es necesario, tengo que redefinir el objetivo, las cosas cambiaron y ya no tiene sentido, o la mejor de todas, ummm me había olvidado de “tu plan”.

En este escenario yo me pregunto ¿Qué hace que un mal jefe detenga mi desarrollo?, ¿Cómo puedo permitir que alguien externo a mi, decida lo que quiero lograr? ¿Para que defino planes de acciones de cosas que no voy a hacer? Y lo mas importante ¿Qué quiero y que me impide lograrlo?.

La voluntad es clave, las organizaciones están llenas de personas que tienen muy buenas intensiones, pero si estas no se materializan y se convierten en acciones concretas, creativas y que aporten valor, no son mas que un gasto de energía innecesario. ¿Cuantas veces al día se encuentra pensando en las muchos obstáculos que le impiden que usted cumpla con sus actividades? y ¿cuantas al veces al día se encuentra buscando soluciones para superar esos obstáculos? Tendemos a quedarnos del lado del problema mas que de las soluciones y en este punto, lo que surge como posibilidades son una lista de explicaciones del porque las cosas no suceden, y cuando las cosas no suceden la desmotivación hace su magistral entrada. Sin voluntad, no hay avance posible, no hay logro.

El aspecto central de la ausencia de voluntad en las organizaciones, se traduce en la generación de fuentes de improductividad. Muchas de las fuentes de improductividad, si no todas, que se viven en las organizaciones, están basadas en creencias limitantes que inciden en los comportamiento de las personas y en sus desempeños tanto individuales como grupales. Algunas personas perciben que el ambiente es mucho mas poderoso que sus influencias y dejan de perseverar para evitar conflictos. Sienten que no tienen poder para construir soluciones y resolver estos conflictos y relegan su creatividad a un segundo plano que sistemáticamente va castrando el potencial y va generando la insatisfacción. Nuestra cultura tiende a evadir los conflictos y se olvidan que una cuota razonable de disenso es clave para que se genere la tensión creativa a partir de la cual las motivaciones surgen. Discrepar es clave, porque permite ampliar las perspectivas y abarcar espacios creativos motivadores.
Para que pueda identificar como esta falta de voluntad puede estar afectándolo(a) en su propia satisfacción y bienestar, revisemos las principales fuentes de improductividad de las empresas y saque sus propias conclusiones.

1. ¿Tiene claros sus objetivos, estrategias y plan de acción?. Muchas personas creen que los objetivos, estrategias y planes de acción son responsabilidad de las jefaturas y los altos niveles organizacionales y ante la ausencia explicita de estos elementos básicos, desempeñan actividades que no tienen ningún sentido y que no aportan en las metas organizacionales. Posiblemente coincida con usted en que debería ser la primera responsabilidad de los lideres establecer al menos los objetivos corporativos, pero si esto no ocurre, ¿cree que es factible que usted pueda lograr metas si no sabe hacia donde debe orientar sus esfuerzos?. Es algo así como tratar de llegar a algún lugar con un mapa de ruta pero sin una brújula. Si esto lo(la) identifica, ¿qué esta esperando que suceda?, ¿Cómo logrará objetivos y se sentirá satisfecho(a)?, ¿prefiere justificar el porque no esta cumpliendo o correr el riesgo de definir objetivos y proponerlos?.

2. Intentar. Los intentos son declaraciones anticipadas de una inacción. Lograr un resultado no depende de los intentos, el compromiso hacia la acción es o no es, no se intenta. ¿Cuantas veces en el día, escucha a otros y a usted mismo(a) decir: “Lo voy a intentar” y cuando usted esta diciendo esto, ¿cree que es algo que va a suceder?. Intente recoger un pedazo de papel del suelo, sin tomarlo. Las cosas se hacen o no se hacen pero no se intentan. El resultado podría no ser el esperado, pero eso no tiene que ver con la creencia de intentar. ¿Cuántas veces ha llegado a su casa, alguien que le dice: “intentare de todas maneras llegar a la comida”?. Cuando usted realmente quiera lograr algo asegúrese que en su mente no esta presente la palabra “intentar”.

3. Jefaturas que quieren “Convencer”. Un Jefe da directrices e instrucciones no pide favores. Expresiones como: “Me podrías ayudar con esto por favor”, “Necesito que me…”, “Tengo que enviar, prepárame…..”. Cuando se utiliza ese tipo de lenguaje, el colaborador asume que esta “ayudando” y no “cumpliendo con sus funciones”, ”le esta haciendo la pega al jefe” y cuando esto sucede, las personas tienden a creer que no es su responsabilidad cumplir con lo que se le solicita, aun cuando estas actividades estén dentro de sus funciones. La próxima vez que pida algo a su colaborador, asegúrese que su vocabulario sea cortes y asertivo pero no pida favores. Limitar la cancha, establece reglas claras que permiten a los colaboradores funcionar bajo un esquema seguro y claro.

4. Expectativas. Una expectativa, es una suposición centrada en el futuro, puede o no ser realista. Las expectativas disminuyen la felicidad. Tener expectativas de que alguien haga algo como usted lo espera, sin haber sido explícito(a), puede generar mucha frustración. Si quiere que algo suceda, asegúrese que ha sido claro(a) y explícito(a), no presuponga nada.

5. Falta de Convicción. Una convicción es la seguridad que tiene una persona de la verdad o certeza de lo que piensa o siente. Actuar por actuar, sin tener la convicción de estar haciendo lo correcto, implica dudar y la duda lleva a la improductividad. La falta de convicción, conduce a la inseguridad. El exceso de convicción puede llevar a la inflexibilidad si se cree en una verdad absoluta. Cuando se actúa en base a las convicciones, el contexto no altera el equilibrio interno.

6. Inmadurez Emocional. Implica una perspectiva intolerante ante situaciones, generalmente incomodas. La inmadurez emocional genera dificultades para manejar el sufrimiento (dolor) la frustración (perdida) y la incertidumbre ( no saber que va a pasar en el futuro). La inmadurez emocional, impide ver con amplitud de perspectiva, no permite flexibilizar. Estimula la percepción de amenazas y riesgos inexistentes. Produce falta de empatía y asertividad, impactando en la capacidad de influir.

7. Reuniones Inefectivas. En sus reuniones de trabajo: ¿Esta conversando de estrategias y acciones correctivas o de procesos deficientes, búsqueda de culpable, explicando porque algo no funciona?. ¿Sus conversaciones apuntan al pasado o al presente y proyectando el futuro?. Si el costo de discutir un tema es más alto que el beneficio que genera, están conversando las personas inadecuadas. ¿Ha calculado alguna vez el retorno de una discusión basada en posturas y no en intereses?. ¿Cuanto le reporta a la compañía que usted tenga la razón y gane una discusión?. ¿Cuanto le cuesta a la compañía satisfacer su Ego?.

Estas son algunas de las fuentes de improductividad que están presentes en las organizaciones y si se pone a reflexionar, todas tienen un punto en común: La voluntad. Cuando existe voluntad de lograr que las cosas sucedan, siempre se encuentran soluciones y opciones para lograrlo. Pero cuando la voluntad esta ausente, siempre se encuentran obstáculos y dificultades que impiden lograrlo. Solo la voluntad de lograr acuerdos, ampliar perspectivas, negociar, tolerar, aprender nuevas ideas, aceptar la diversidad, permite crecer y crear. ¿Cuántas de estas fuentes de improductividad lo(la) están afectando? ¿Qué podría hacer para transformarlas en fuentes productivas? La próxima vez que se sienta frustrado(a) porque algo no esta funcionando como usted quiere, recuerde que lo que necesita es entrenar su voluntad para que pueda lograrlo y trascender a su frustración.

martes, 19 de julio de 2011

Empoderar: Cuando le pido a mis colaboradores que se empoderen, ¿a qué me refiero?


Está muy de moda la palabra “empoderar”, todo jefe quiere que sus subalternos se “empoderen”. Muchos procesos de coaching tienen por objetivo “que se empodere en su rol”. Pero cuando una jefatura pide esto, ¿sabe exactamente a qué se está refiriendo y qué implica?

Desde la perspectiva organizacional moderna, empoderar significa otorgar el más alto nivel de delegación a un colaborador, facultándolo para que pueda tomar decisiones y actuar, sin tener que solicitar aprobación a las instancias jerárquicas superiores, y el objetivo de este empoderamiento, es reducir la velocidad de respuesta a un cliente.

Empoderar a un colaborador presupone que éste tiene la experiencia, capacidad e iniciativa para asumir los riesgos que conlleva usar el poder de decisión, es decir, no basta con que un jefe quiera empoderar a alguien porque considere que es necesario, es imprescindible que el colaborador esté dispuesto a asumir esta responsabilidad y se sienta capaz de hacerlo.

Muchas jefaturas se quejan que han empoderado a su gente, pero ellos no han respondido a esta confianza, ya que las cosas no han funcionado como esperaban; pero donde se equivocan es que la confianza es una parte, pero para que suceda el empoderamiento, es esencial que tanto quien empodera como quien es facultado, estén de acuerdo en qué significa y estén dispuestos ambos a aportar para que esto funcione. Es así, como el jefe, no sólo debe “decretar” que está empoderando; debe estar disponible siempre para apoyar, aún en las malas decisiones para mostrar las equivocaciones y exponer diferentes criterios que pudieron ser aplicados para que se produzca el aprendizaje y se aprovechen de esta forma las experiencias, tanto positivas como negativas. Un colaborador que siente el apoyo de su jefatura, especialmente cuando comete errores, potencia sus capacidades de aprendizaje, puesto que entiende que equivocarse es parte del proceso y tiene salidas positivas.

Empoderar desde la perspectiva de las jefaturas, no significa “olvidarse” del colaborador, sino más bien todo lo contrario. Es importante que en una primera etapa, la persona tenga mucho feedback sobre su actuar, de manera que pueda ir corrigiendo aquellos criterios aplicados que implican mayor riesgo y menor impacto, y potencie aquellas acciones que tienen más efectividad. Un jefe que no apoya a su gente cuando la empodera y le acompaña en el proceso, no está persiguiendo favorecer al cliente, sino más bien, intenta lograr cosas sin participar del proceso y en el caso del empoderamiento, esto no es posible, ya que dado que existen riesgos implícitos al trasladar el poder de acción y decisión, requiere de mayor observación inicial.

Muchas personas que han sido invitadas a empoderarse, sienten que todo va bien, en tanto las cosas funcionan y las jefaturas pueden mostrar que han sido efectivas, pero cuando algo no resulta, repentinamente todo cambia y este jefe que transmitía mensajes motivadores y de reforzamiento positivo, se convierte en un crítico, que muchas veces llega a “amenazar” al colaborador con frases tales como: “me parece que no estás siendo capaz de hacerte cargo de esta responsabilidad”, “avísame para sacarte del rol”. ¿Qué cree que sucede, cuando alguien que está en pleno proceso de creer en sus capacidades, ponerlas en acción, que está aprendiendo criterios para resolver, y se encuentra motivado para cumplir su rol lo mejor posible, escucha esto?, ¿qué pasa con su motivación?

Mucha gente en este punto abandona y pone en duda sus capacidades, creyendo que el jefe tiene razón y no son capaces, pero la mayoría de las veces, lo que ocurre es que los propios jefes tienen muchas inseguridades que impiden que la persona avance en su empoderamiento. Otras veces, es necesario redefinir las responsabilidades y contextualizarlas a lo que el colaborador puede manejar, sin ponerlo en riesgo. Y otras, es necesario comprender que el colaborador a pesar de tener toda la voluntad para empoderarse, no tiene las capacidades necesarias y en estos casos, es muy lamentable, pero la persona no puede seguir en el rol. Lo importante es que las personas entiendan en qué parte del proceso están, para que en caso de que algo falle, sean capaces de entender qué sucedió y puedan tomar las decisiones correspondientes. Es así que cuando alguien ha sido empoderado pero no logra resultados, debe ser capaz de comprender qué requiere hacer para que en una próxima oportunidad las cosas vayan mejor.

¿Por qué falla el empoderamiento?

Existen muchas razones por las cuales empoderar a una persona o equipo falla. La principal, desde mi perspectiva, se produce por la creencia equivocada que tienen los jefes, que empoderar es conseguir que la gente asuma su rol, actuando como ellos mismos actuarían o como “socialmente es bien visto actuar en ciertos niveles organizacionales”, sin respetar los estilos individuales. Cuando esto pasa, se producen expectativas de las jefaturas que la gente actúe de una forma en la que no pueden hacerlo, porque no tienen un estilo de personalidad que les facilite comportarse de una determinada forma. Recuerdo haber escuchado a un jefe decir a un colaborador “tienes que ‘mostrarte’, “debes imponerte y ser más agresivo, sino la gente pensará que eres muy inseguro”, y al dar este consejo, el jefe está proyectando sus propias inseguridades y traspasándolas a su colaborador, sin que este comentario tenga nada que ver con la efectividad del empoderamiento. Para lograr que un cliente quede satisfecho y tenga resultados, no necesita una contraparte que le asegure agresividad, sino más bien todo lo contrario.

Muchos jefes además tienen temores que impactan el verdadero empoderamiento. Por una parte está el discurso de que la gente debe actuar y decidir en forma autónoma, pero por otra, no otorgan las facultades reales de hacerlo, ya que creen que al traspasar la autoridad y el control, los colaboradores podrían convertirse en una amenaza que les haga perder su autoridad. Entregan la “chequera”, pero sin la firma. En este caso el empoderamiento es una falsa práctica. Nadie puede hacerse cargo, si no tiene la información necesaria y el respaldo adecuado.

En este sentido, me ha tocado observar a muchas jefaturas empoderar a su gente en aquellos temas en los cuales no quieren involucrarse y normalmente consideran “cachos”. Quieren que las personas se hagan cargo de aquellos tópicos que no quieren resolver ellos mismos y trasladan la autoridad para solucionar ciertos conflictos, más que enfocarse en optimizar la velocidad de respuesta hacia los clientes, que es la finalidad del empoderamiento. Desde esta perspectiva cabe preguntarse, y ¿para qué un empleado se sentiría interesado de empoderarse, si lo que recibe es poder para hacerse cargo de problemas? Posiblemente visto así, el empoderamiento es una fuente de problemas que nadie quiere y muchas personas frente a desafíos de hacerse cargo de más responsabilidades, optan por no tomarlas y mantenerse en una posición de menos exposición.

¿A quiénes empoderar?

Por esto, el empoderamiento no funciona con todas las personas. Es necesario que los colaboradores tengan la inquietud de asumir riesgos como motivación personal. Existen ciertos requisitos que deben darse para que las jefaturas puedan tener mayor posibilidad de tomar una buena decisión. Dentro las principales variables a considerar se encuentran:

• Las personas deben tener acceso a la información necesaria que le permita conocer las consecuencias de tomar una decisión. Esto implica, confianza plena en las personas a las cuales se facultará.
• Experiencia y capacidad de asumir riesgos. Las personas deben tener la capacidad de asumir ciertos riesgos basados en su experiencia y tomar decisiones oportunas.
• Delegación efectiva de la autoridad. Implica que las jefaturas no envíen al colaborador a situaciones límites sin tener los permisos adecuados para intervenir.
• Buena comunicación con las áreas internas para que el colaborador conozca a quien está en contacto con el cliente y tenga llegada a éste, para resolver los conflictos que se presenten. El colaborador debe estar validado por las áreas.
• Apoyo y respaldo de todas las iniciativas, siempre, aún en las equivocadas. Tanto si el colaborador acierta o se equivoca, debe saber sentirse respaldado.
• Ambiente que fomente la iniciativa y flexibilidad organizacional que permita al colaborador decidir alternativas que se adapten a las necesidades del cliente, aun cuando pueda no estar 100% de acuerdo con los procesos.
• Actitud de servicio, es imprescindible que el colaborador esté orientado a hacer todo lo posible por satisfacer a un cliente, sin que ello implique perjudicar a la organización.

Beneficios de empoderar

Los beneficios de desarrollar organizaciones orientadas al empoderamiento son muchos, pero básicamente existe ciertas ventajas en la retención de talentos y en la generación de valor agregado a los clientes. Los beneficios más significativos son:

• Conservar colaboradores valiosos en las empresas.

• Estimular la motivación de los colaboradores.

• Ser más eficaces y eficientes en el cumplimento de los objetivos individuales y organizacionales.

• Desarrollar un sentido de autoestima, pertenencia y autonomía por parte de los colaboradores.

• Facilitar el desarrollo de habilidades de comunicación y resolución de problemas.

• Incentivar la participación.

• Reconocer las competencias.

• Resolver los problemas del cliente a mayor velocidad.

• Generar soluciones creativas y facilitar que el colaborador desarrolle relaciones de confianza con los clientes.

Si usted percibe que a pesar de haber facultado a su gente, las cosas no funcionan, puede ser que le dio las herramientas a las personas incorrectas que aún no tienen la madurez requerida. Si las cosas funcionan, pero no según sus expectativas, posiblemente esté esperando que su gente resuelva las cosas de una forma distinta, que si lo revisa, puede que sean criterios igualmente efectivos a lo que usted podría resolver por sí mismo. De eso se trata empoderar, confiar en que otros pueden actuar igual o mejor que usted mismo lo haría, de manera de contar con equipos integrados por personas realmente efectivas que generen los resultados esperados.