No tenemos que saber como hacer algo para ser capaces de hacerlo. Aprendimos a caminar, a correr, a jugar a la pelota y a andar en bicicleta sin que nos dieran instrucciones....JW

sábado, 28 de abril de 2012

Pensamiento Estratégico: De la Dirección Operativa a la Estrategia Corporativa

Muchos lideres trabajan duro para desarrollar sus competencias directivas y poder construir y liderar equipos de trabajo en forma efectiva. Logran dirigir equipos y conducirlos para cumplir con los resultados esperados. En este proceso lo que el líder hace es pasar de la ejecución de tareas a su dirección, es decir, “deja de hacer”, para que su equipo “sea quien haga” y se encarga de establecer los criterios mediante los cuales el equipo desarrollará las acciones, de acuerdo al potencial de cada integrante y los desafíos que el equipo tenga. En otras palabras deja de ser un jugador más del equipo para salir de la cancha y empezar a dirigir los partidos desde la banca del entrenador, pero se encarga de dejar en cada posición a aquel jugador que pueda, según su potencial, jugar mejor y asegurar que el partido sea ganado. 

Muchos lideres, cuando el partido esta en juego y se va perdiendo, no soportan la angustia de sólo mirar y se meten a la cancha a tratar de reemplazar a los jugadores que no están haciéndolo bien, “vuelven a la ejecución” y con esto no sólo posiblemente no logren ganar el partido, sino además, confunden al resto del equipo que por muy bien que lo este haciendo, bajan su rendimiento al no comprender con claridad como es esto de jugar el partido con el entrenador dentro de la cancha. 

Un líder dirige, no ejecuta acciones porque para eso esta el equipo. Si un líder no deja que su equipo sea el que se encargue de ejecutar las acciones, no permite que se produzca el aprendizaje, así como si un entrenador no deja que los jugadores entrenen para poder ir mejorando su desempeño en la cancha. Cuando el líder es capaz de entender esta metáfora y logra “dirigir” sin intervenir en la ejecución, lo que sucede desde la perspectiva del rol directivo, es que la mitad del trabajo esta realizado, pero queda la segunda etapa del desarrollo del rol que es dejar de dirigir la operación para enfocarse en la estrategia y proyección del equipo hacia el logro de objetivos corporativos. 

Escucho muchos gerentes decir, “ahora que ya dirijo y tengo un equipo empoderado y autónomo, siento como si mi rol ya no tuviera importancia, me siento un poco sobrando”, “me lo paso en reuniones y resolviendo temas pero en definitiva siento que en concreto no hago nada y tengo tiempo que no se en que ocupar”. Estamos acostumbrados a creer que en tanto estemos ocupados ejecutando actividades el rol se justifica, es importante y un buen día es aquel en el cual debemos hacer muchas cosas, correr todo el día. Pues bien, las claves de todo profesional que quiere desempeñarse en roles directivos en forma efectiva, es hacer que las cosas sucedan pasando de la Ejecución a la Dirección y cuando eso lo logra, debe pasar al nivel siguiente que es pensar y analizar en forma estratégica pasando de la Operación a la Estrategia Corporativa. 

Lo anterior significa que todo líder llega un momento es su desarrollo que debe aprender y potenciar sus capacidades de análisis y de adquirir una actitud estratégica para pasar de un enfoque de pensamiento orientado a la ejecución operativa de acciones a un enfoque estratégico de acuerdo a los objetivos y estrategias corporativas. Este ultimo enfoque es el que permite potenciar el rol directivo en términos de abordar tanto la toma de decisiones como el análisis y resolución de conflictos, sobre la base del pensamiento estratégico y el enfoque sistémico. 

Un buen líder no sólo logra resultados esperados, sino que además se encarga de proyectar el futuro en base a las estrategias que le permitirán agregar valor a la organización y le permitirán conseguir los objetivos corporativos que aseguren el crecimiento sostenido y la competitividad en el mercado. Entonces ante la pregunta de un líder que ha logrado dirigir sus equipos y percibe que su rol ya no es tan importante, yo le diría, su rol potencial recién empieza en ese punto y es desde ahí, donde su rol empieza a tomar relevancia para la organización y hará la diferencia en su desarrollo y proyección profesional hacia cargos de mayor responsabilidad. 

Muchos llegan a dirigir, pero pocos logran aportar estrategias a sus organizaciones. Lo normal que se observa son equipos bien dirigidos, pero bien dirigidos en la operación, equipos que cumplen y llegan a las metas, pero que en pocos años se desmotivan, porque cumplir con los resultados en forma permanente no hace que las personas necesariamente se sientan que están creciendo y es en este punto donde el líder debe hacer su entrada como estratega, asegurar a su equipo que se salió de la operación, para poder proyectar las próximas etapas del crecimiento de la empresa que a su vez aseguren un crecimiento profesional para los miembros de su equipo. 

En este punto hace su entrada el Pensamiento Estratégico, que es un conjunto de herramientas analíticas para conseguir lo que queremos de la mejor forma y venciendo las dificultades. Es un pensamiento sistémico personal que considera la aplicación del juicio basado en la experiencia, para determinar las direcciones futuras. Es una actitud flexible, abierta a múltiples perspectivas, mediante la cual se observa el mundo. 

El Pensamiento Estratégico, es la combinación de: 

 Un Método analítico: Análisis Estratégico 
 Elasticidad mental: Pensamiento Sistémico 
 Una Actitud flexible: Actitud Estratégica 

 El Análisis estratégico, es un marco de referencia a partir del cual se sabrá exactamente lo que se debe hacer y donde enfocar los esfuerzos para solucionar las falencias y problemas, para con ello, llegar con éxito a las metas fijadas sostenidamente. 
  
El Pensamiento Sistémico, Es un modo de pensamiento que contempla el todo y sus partes, así como las conexiones entre éstas. Es una disciplina de pensamiento.
 

La Actitud Estratégica, es una “Visión Periférica” o la capacidad de enfocar el mundo con una lente de ángulo ancho, para ver cómo nuestros actos se relacionan con otras esferas de la misma actividad. 

Un pensador estratégico, además de mirar al frente y tener claro su foco objetivo, siempre tiene una Percepción en Secuencia, algo así como la proyección de una película en la que visualiza como se desenvuelven los acontecimientos, cuáles serán sus actuaciones sobre la marcha, encadena una acción a otra buscando provocar el efecto deseado. Sus acciones se caracterizan por apoyarse mutuamente. Podríamos decir que en su juego no hay piezas aisladas. 

En los próximos artículos revisaremos los elementos que determinan el pensamiento estratégico. Mientras le invito a pensar en lo siguiente, ¿esta usted cumpliendo con sus metas o además esta aportando valor estratégico a su negocio?, ¿tiene consciencia de lo que implicaría para su desarrollo profesional, potenciar habilidades para enfocarse en la estrategia más que en la operación? ¿Conoce alguna persona estratégica? ¿Que hace, cuales son sus características? 

 “Cualquiera puede observar las tácticas que producen victorias; lo que pocos pueden discernir es la estrategia que las fundamenta” Sun Tzu

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